¿Es normal tener mucho deseo sexual si soy mujer?
Sí. Algunas mujeres tienen ganas de tener sexo con frecuencia; otras, rara vez. La libido es el deseo de tener actividad sexual. No hay una cantidad correcta, y no tienes que igualar las ganas de otra persona. [1]
En su información sobre los cambios del deseo en las mujeres, Mayo Clinic explica:
“Los niveles de deseo sexual en las mujeres cambian a medida que pasan los años.”
Tener mucho apetito sexual no te hace mala ni significa que algo esté mal contigo. Puedes disfrutar de esa parte de ti sin verla como un problema que debes corregir.
¿Por qué tengo tantas ganas de tener sexo?
Puede influir más de una cosa. Sentirte cerca de alguien, los cambios en el estrés, tu salud física y los cambios hormonales pueden afectar el deseo sexual. Lo que es habitual para ti puede variar con el tiempo. Tener una libido alta, por sí solo, no permite saber cuáles son tus niveles hormonales. [1] [2]
Prueba con una pregunta más útil: “¿Suelo sentirme así o hay algo distinto?”. Piensa en cuándo empezó el cambio y qué más pasó en esos días. No necesitas contar cada pensamiento sexual. Unas notas pueden ayudarte a explicar un patrón nuevo.
¿Deseo alto o sensación de perder el control?
Tener ganas de sexo seguido es distinto de sentir que no puedes elegir cómo actuar. Busca ayuda profesional si los impulsos sexuales te alejan una y otra vez del trabajo, el sueño o tus relaciones, o si sigues haciendo cosas que te perjudican aunque intentas parar. Un profesional puede evaluar lo que ocurre. [3]
La expresión “adicción al sexo” se usa a la ligera. No te juzgues con esa etiqueta solo porque tienes más ganas que una amiga o tu pareja. Fíjate en cómo tus decisiones afectan tu vida, en vez de comparar cuánto deseo tienes con el de otra persona. [1]
¿Cómo reducir el deseo sexual de forma natural?
Empieza por identificar qué quieres cambiar. ¿Te molesta el deseo en sí o quieres distraerte menos mientras trabajas? Son objetivos distintos. Si te cuesta manejar los impulsos, puedes probar estas medidas:
- Fíjate en qué situaciones llevan tu atención hacia el sexo. Si ciertas cuentas o aplicaciones te distraen mucho, toma un descanso de ellas.
- Busca otra forma de ocupar ese tiempo, como caminar, hacer algo que disfrutes o hablar con una amiga.
- Si el estrés forma parte del patrón, busca apoyo para manejarlo también.
Estas opciones pueden ayudarte a manejar cómo respondes a los impulsos; no son una forma comprobada de apagar la libido. Si sientes que pierdes el control una y otra vez, la terapia puede ayudarte a desarrollar recursos y elegir cómo actuar según tus valores. [4]
No tienes que obligarte a tener sexo para “sacarte las ganas”. Puedes sentir deseo y aun así elegir qué hacer después.
¿Y si tengo más ganas que mi pareja?
Una diferencia de deseo no significa que una de las dos personas esté mal. Hablen de lo que disfrutan, lo que extrañan y lo que no quieren hacer. Ninguna debe sentirse presionada a tener sexo. [5]
Podrías decir: “Últimamente tengo ganas más seguido. ¿Podemos hablar de cómo sentirnos cerca sin que nadie se sienta bajo presión?”. Elegir pasar tiempo juntos no implica aceptar una práctica sexual. Si la diferencia sigue causando tensión, un profesional de terapia de pareja o sexual puede ayudarles a hablarlo. [6]
Cuándo conviene revisar un cambio repentino
Pide una consulta si tu deseo sexual cambia mucho de repente, te preocupa o empieza a afectar tu vida diaria. Menciona si empezaste un medicamento, cambiaste una dosis o consumiste alguna sustancia. No dejes un medicamento recetado por tu cuenta para cambiar la libido. [1] [7]
Busca atención médica pronto si un aumento repentino del deseo viene con muy poca necesidad de dormir, pensamientos acelerados, un ánimo inusualmente elevado o irritable, o decisiones impulsivas. Estos síntomas pueden aparecer juntos durante la manía o la hipomanía. Tener mucho deseo, por sí solo, no significa que tengas trastorno bipolar. [8]
Si sientes que podrías hacerte daño o dañar a otra persona, busca ayuda urgente a través del servicio de emergencias de tu zona. [3]
Qué decir cuando pides ayuda
Puedes empezar con algo sencillo: “Mi deseo sexual cambió y quiero entender por qué”. Cuenta cuándo empezó, cómo afecta tu día y si también cambió tu ánimo o tu sueño.
Si lo que más te preocupa es sentir que no puedes controlar tu conducta, busca a un profesional de salud mental con licencia y experiencia en temas sexuales. No necesitas esperar a que todo se complique para pedir apoyo. [3] [4]
Fuentes y lecturas
- ISSM: What Is a Normal Sex Drive?
- Mayo Clinic: Low sex drive in women
- Mayo Clinic: Compulsive sexual behavior, symptoms and causes
- Mayo Clinic: Compulsive sexual behavior, diagnosis and treatment
- Mayo Clinic: Talking about your sexual needs
- ISSM: Sexual Desire Discrepancy
- Mayo Clinic: Understanding Women’s Sexual Health
- NHS: Bipolar disorder
